emmanuel (10 de febrero)

Querida Natalia,

Como estás en tu verano limeño ?.

Yo recuerdo el calor polvoriento de esas noches luminosas. Me hablabas de Rayuela, de esa improbable historia de amor. De la Maga, de su locura amante. De Horacio, me decías su búsqueda inasible, tu admiración infinita, que los chicos de tu país no salen de lo ordinario, que de ellos se respira el más perfecto aburrimiento, esa razón vacía de los adultos. Me decías, y yo... pidiendo una chela más, Arguedas en el pecho, te decía, que no, cómo leer a Rayuela después de los Zorros. Y dejaba hablarte mi mirada llena de la tinta de sangre de mis cholos queridos, Cesar, José- Mario, Emilio, Abraham, Miguel. Te decían mis oídos alegres : "Déjame que te cuente, limeña..." Te decía que no, Cortázar era solo un provinciano aristocrático. Que la escritura es un acto que compromete (a) la vida. Te decía, pórque imitar desde allá, cuando hay tanto que crear desde acá. La liberación, no sería inventar y no copiar ? No sería eso poner de pie en la memoria átona de los occidentales, al hombre olvidado ? Yo te decía, y ya tu sonrisa hacia inclinar mi certidumbre hacia un nuevo trago. Al final, ganaste, me metí en un seminario sobre Cortázar, acá en Friburgo. Leí la Rayuela y presenté naturalmente algo sobre el doble. Ya te siento ansiosa de mi opinión sobre la novela. Serás feliz porque me gustó. Serás infeliz porque ya no me gusta. Creo que R. es una de esas novelas que hay que leer una vez en su vida. Me parece además que no está totalmente lograda porque C. no consigue llevar a cabo la lógica de la diseminación supuesta por la estructura de la novela. No lo consigue por una razón simple : la nostalgia de la unidad. Lo que no pudo ver C. y que vio Arguedas es que en la escritura, no hay puente, hay que tirarse al cielo, a la vida, dejarse llevar por el flujo, dejarse inscribir la cantinela del devenir..."va cabalgando José Antonio"... Estoy adivinando tu mirada irónica, tus manos dibujando en el aire las miles de respuestas posibles... La chela se calentó, mierda.... Cuéntame limeña...estoy esperando. Un besito Manú